Y todo para luchar contra los mismos sonidos, para creer en las palabras y soñar a ser leídos con respeto. Hagámoslo, por lo menos hasta que el silencio nos lleve por otros caminos.
Quizás ya no quiera darle mi cuerpo a quien no lo merece, quizas tantas historias descartables son pasado ya y no me inquietan como hace varias lunas. Quizás quiera que me amen, que me abracen, que me extrañen. O quizás sólo soy una más de tantas almas perdidas en deseos que no desean, en anhelos ajenos... No lo sé, nadie lo sabe.
¿Podremos cambiar murallas y terremotos por campos y palabras dulces? Quizás, estaremos en proceso, el tiempo lo dirá, como siempre, y si nos ve felices, lo repetirá hasta quedarse mudo, hasta que el viento nos lleve, juntos; hasta que nada importe, si no es que ya nada importa.
Y a veces sucede que las desdichas y las carcajadas se confunden como la sal del mar. ¿Qué nos queda? Esperar y dejar al tiempo que siempre habla, aunque no querramos escucharlo.
¿Fuego artificial o son bombas que estallan? Se ven igual. Déjame entrar - Serú Girán
Todas las películas de amor, todos esos "para siempre", todos los "TE AMO". Ojalá no existieran esas ilusiones desgarradoras, nos hacen olvidarnos de la realidad.
Salgo afuera, miro, demasiado. Me dejo atrapar por las pequeñeces que me acompañan todos los segundos de mi vida, pequeñeces a las que no doy importancia, son pequeñeces ¿quién las valoraría?. Miro y encuentro colores nuevos, movimientos nuevos, sonrisas en el aire, palabras con sentido. Miro y me encuentro yo misma dentro de esa danza, quieta, pero dentro, y respiro pensando, recorriendo mi cuerpo con el aire... entrando, viajando, saliendo. Cierro los ojos y no miro más, no pienso más... Soy una pequeñez yo también, de esas a las que no les di importancia ¿quién me valoraría si no yo misma? Una pequeñez como todas...
"Hablemos de la soledad de la cercanía. De la extrañeza de las cosas. No sea que nos hallemos en pos de una dicción legítima.
No nos dirigimos, ufanos, ingenuos, hacia la impenetrabilidad enigmática de las cosas, tan lejos, tan cerca; quedémonos en la antitipia y démonos a golpes con el muro de la a-poría."