Lo dijo el viejo en el mar: "cuando uno esta enamorado, escribe y mucho mejor". Una evidencia más del crimen, de esta muerte que ya se hizo, del olvido que tocó mi puerta, se internó en mi ser y dió vida.
Esta vez es dulce no tener nada que escribir, es casi una odisea que ha terminado. A veces uno necesita no tener razones, movilizaciones y solo quedarse en paz, disfrutando de la nada, de un precioso vacío que no necesita agua para llenarse, una quietud inmensa, confortante, desenamorada.
No hay razones para escribir, no hay inspiración... y por primera vez, es magnífico.
No hay comentarios:
Publicar un comentario