Y todo para luchar contra los mismos sonidos, para creer en las palabras y soñar a ser leídos con respeto. Hagámoslo, por lo menos hasta que el silencio nos lleve por otros caminos.
sábado, 4 de diciembre de 2010
En esas pequeñas cosas quedó tu sonrisa, me invadió y huyó con el viento.
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