
Quizá nacieron en otro país, en el mundo de la naturaleza, en el medio de la maleza impenetrable y, a la vez, tan pura y transparente. Sí, son de ahí. Verdes como nunca nadie lo pensó, como nunca nadie lo esperaba. Verdes.
Los ví y me los lleve, está todo acá, al lado mío. No quise, te juro, no; ¿Pero uno puede negar un regalo?¿Puede uno sentir tanto y dejarlo pasar? No. Asi que los recibí, enserio, no quise, pero sí.
...Y ahora son como todos los demás, dejaron su color en mi todo.
Quizás te hablan cuando dormís o te hagan llorar cuando nadie te ve, quizás te griten y los calles, o me llamen y los lastimes. Seguro que sí.
Porque el verde se fue conmigo, está conmigo y para que vuelva, tendrías que volver vos. Lo sabe tu mundo, las malezas y tus ojos.
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