El amanecer nos aniquiló, sí, nos aniquiló. Y todos lo saben.
Quizás nadie lo dice, pero el aire susurra sobre este amor que creíamos imposible, este amor que quedó encerrado entre las murallas de la realidad.
Y todos lo saben.
Después de esas pocas cosas que siguen siendo solo nuestras, es triste encontrarnos tan perdidos, tan separados, tan sin sentidos... Dejamos que eso pase.
Y hoy, la fuerza que nos mueve se queda en aquellas sábanas, con miedo.
El amanecer nos aniquiló, a los dos, juntos.
Y todos lo saben.
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