¿Alguien puede acaso enderezar lo que nació torcido?
No, mi querido futuro; aunque pongamos cintas y guías mágicas, las marcas de un orígen difuso nos lapidan de una vez y para siempre.
No, mi querido futuro; aunque pongamos cintas y guías mágicas, las marcas de un orígen difuso nos lapidan de una vez y para siempre.

No hay comentarios:
Publicar un comentario